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Licencia
para que los naturales de Santiago Yosondúa puedan elegir
Gobernador y demás Oficiales de la República. AGN, 1767, grupo
documental: indios, volumen 61, expediente 172
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(Hacemos un reconocimiento al Joven Chayanne Osorio, de
Yosondúa)
La historia, por esta razón, viene siendo el primer instrumento
de que disponemos para conocer, para pensar la vida y pensar el
mundo. Es por esto mismo, que para comprender el presente,
tenemos que remitirnos al pasado y así tener la posibilidad de
proyectarnos hacia el futuro, es decir; la historia lejos de ser
una mera narración de hechos pasados, nos sirve para saber como
fuimos, para conocer como somos, y para saber lo que podemos
ser.
El desarrollo
histórico del pueblo de Santiago Yosondúa se remonta a la época
prehispánica, como la mayoría de las poblaciones del estado de Oaxaca.
Es una historia de invasión, colonización y explotación, una situación
también generalizada. Sin embargo, es necesario rescatar las
particularidades del proceso vivido al interior, es decir, de las
coyunturas, si bien locales, inseparables del contexto estatal o
nacional, y que dieron una fisonomía característica a la población y su
entorno.
El establecimiento de las primeras ciudades
en la mixteca, marco la aparición de un patrón cultural distintivo en
cuanto a cerámica, arquitectura y costumbres funerarias.
Santiago Yosondúa, se localiza en la Mixteca
alta Oaxaqueña perteneciente al distrito de Tlaxiaco; es un pueblo
fundado por el hombre primitivo, que luego de peregrinar en busca de su
subsistencia, que dependían de la recolección de raíces, frutos
silvestres y la cacería, se asentó en la cima y en las faldas de la
montaña Jañuu, la que se encuentra junto al rió la Esmeralda. Nuestro
conocimiento sobre los fundadores es limitado, porque sus fuentes se
reducen, por una parte, a la tradición oral, y por otra, a unos cuantos
objetos materiales, como son: la construcción de tumbas, adoratorios,
hachas de piedra, ídolos, metates y fragmentos de cerámica, artefactos
que se encuentran dispersos en cuevas y terrenos del pueblo, Su códice,
primera fuente escrita que habla de los hijos del sol, los hombres
dioses los Kueñe Ita y Yuku Má. Los primeros pobladores se empezaron a
acentuar en la cima de los cerros como lugares estratégicos para su
fortificación y defensa de rivales y animales.
Cuenta la leyenda, que los primeros
habitantes de esta población fueron guiados por los hijos del sol,
los hombres dioses los primeros Yosondúa, Iakueñe, (Kueñeita) tigre de
flor un rey, y Yuku má, el monte que humea, se asentaron en la
cima de la montaña Yuku Jaha Ñuu, que se encuentra junto al río la
esmeralda, lugar que eligieron los hombres antiguos después de
peregrinar en busca de un lugar ideal para vivir y posteriormente
se fueron poblando en los llanos y cañadas de donde se origino su
nombre.
Yosondúa, por ser un pueblo que ya
existía con anterioridad a la conquista y colonización, los habitantes
recibieron el nombre de indígenas o naturales, fue así que debido a
la forma del lugar en donde esta ubicado este pueblo y por las personas
mixteca que habitaban este lugar los primeros Yosondúas
El origen de los primeros pobladores de
Santiago Yosondúa no esta aun definido. Se cree que fue un núcleo
familiar que se establecieron en los cerros que se encuentran a los
alrededores de la actual población.
En el año 1700, por los caciques don
Fernando de Gurriega y don Fernando de Galicia llegaron a dominar a los
Yosondúas, de donde se cuenta cuentan que don Fernando de Gurriega fue
el dueño de la mayor parte del territorio de Santiago Yosondúa, y
Fernando de Galicia se ubico en donde actualmente es la ranchería de
Cañada de Galicia, en aquellos tiempos no había a un Presidencia
Municipal como hasta ahora, sino que era una sola comunidad, por que a
un no existían las rancharías, únicamente había un cacique en cada lugar
y al paso de los años se fueron formando las ranchearías como se conocen
en la actualidad.
Su manera de ver e interpretar el mundo,
trasmitidos de padres a hijos, tradición que confirma en los
textos de los códices Zouche – Nuttall, Vindobonensis, entre otros,
hechos históricos.
Yosondúa, por ser un pueblo que ya existía
con anterioridad a la conquista y colonización, sus habitantes
recibieron el calificativo de “indígenas o naturales”, adjetivos que han
servido a través de cinco siglos para el desmantelamiento de su lengua y
cultura ancestral, proceso que se ha acelerado en los últimos cincuenta
y tres años; sin embargo es grato saber que a un existen adultos
monolingües, que se aferran a su lengua Mixteca, una resistencia
cultural que por razón natural generó un alto porcentaje de bilingües.
Ñuu Yosondúa
significa "pueblo sobre llano o cañada", de acuerdo con Ernesto Sánchez
Sánchez: "Ñuu, pueblo, Yoso, palabra antigua que
quiere decir llano, que también significa sobre en lengua actual;
nduhva o ndua, llano o cañada"[1]
. Los vestigios arqueológicos que son conocidos, aunque poco
explorados y menos estudiados, nos indican en efecto, la existencia de
al menos tres asentamientos prehispánicos. Es en el cerro Yuku Jaa
Ñuu ("Montañas donde se encuentran las ruinas del pueblo") en donde
algunos estudiosos ubican el primer asentamiento, cuestión reforzada por
la existencia de un amplio y fértil valle irrigado por el río Esmeralda.
Otro asentamiento de magnitud considerable es el cerro
Yucu Yuu
(“Montaña de piedra”), además de una acrópolis con casas habitación,
probablemente un observatorio astronómico, según las tumbas que rodean
el cerro y las figurillas de barro, de uso doméstico y ceremonial, que
emerge cada que los pocos pobladores trabajan el terreno con el
arado. La última noticia que recorre el poblado ha sido el
descubrimiento accidental de un gran asentamiento, en el cerro de la
ranchería de primavera. Al parecer es un sitio que puede igualar
las dimensiones de la plaza principal de Monte Alban, con una serie de
edificios y construcciones que revelan una estratificación de una
sociedad bastante compleja e inusitada para la región. Evidentemente son
insuficientes los estudios y análisis antropológicos e históricos de
todos esos sitios para aseverar de forma tajante las situaciones que
acabamos de comentar, lo que sí es cierto es que allí están, esperando
el fin de la apatía gubernamental y de sus propios pobladores, para su
adecuado tratamiento.
Los años de
dominación española configuraron la fisonomía del pueblo en la mayoría
de sus aspectos. Como era común, los pocos españoles que llegaron a la
comunidad se apropiaron de la mayor parte de las tierras, por lo menos
las mejores, y el resto de la población, indios en su mayoría, fueron
desplazados. A finales del siglo XVII, en 1767, un representante del
pueblo solicita de forma legal la separación de la doctrina de
Chalcatongo, pueblo a que estaban sujetos, para así poder elegir ellos
su “Governador, Regidores, Alcaldes y demás oficiales de la
República”[2]
. Al parecer los requisitos necesarios estaban siendo cumplidos ya.
En primer lugar, la suficiente población: 160 vecinos, sin incluir
infantes (para la época el término “vecino” se refiere sobre todo a los
pobladores españoles, y en menor grado mestizos y caciques indígenas).
En segundo lugar, la presencia de una iglesia “…lucida, no solo en lo
material de su Fábrica, sino lo que es más en su interior adorno,
pulimento y riqueza de todo lo conducente al Culto Divino” [3]
. En tercer lugar se agregan “…muchos Indios, principales, aptos y
Capaces” [4]
. Para finalizar se argumenta que con eso se quieren evitar los
excesos cometidos por los pobladores de Chalcatongo y los riesgos de los
viajes de un pueblo a otro. Evidentemente el trasfondo de estas
iniciativas se concentra muy probablemente en el interés del grupo de
poder dominante en la población por los beneficios que este tipo de
autonomía provoca, regularmente económicos y políticos.
El
desarrollo histórico del siglo XIX impacta sobre todo en la
desamortización de los bienes de la Iglesia, y probablemente en la
desamortización de bienes comunales. Sin embargo, es insuficiente el
material para hacer un análisis particular del proceso desarrollado.
El siglo XX
ha sido estudiado con mayor amplitud. Sin duda que varios hechos dados
en este corte temporal han definido la fisonomía actual del poblado. La
revolución mexicana adquiere sus matices en esta región. Facciones de la
región que se decían carrancistas o zapatistas azotaron la región con
esporádicas invasiones que se traducían la mayor de las veces en
saqueos, robos, violaciones o asesinatos. Los pobladores se
defendían por un instinto natural de conservación del modo de vida,
adheriendose a la facción que era contraria a la invasora. Los
testimonios dejan las cosas claras: los carrancistas eran los malos y
los zapatistas los buenos. Una división simple y ahistórica, que sin
embargo se justifica, debido a que ese fenómeno se ubica en la lucha
desarrollada en todo el estado de Oaxaca por conservar la soberanía,
encabezada por el gobernador José Inés Dávila, en contra del poder
central, representado por Venustiano Carranza en esos momentos.
El tema
principal de la mitad del siglo XX (aunque no dudo que sea un tema
recurrente en toda la historia del poblado) fue la invasión de
tierras por parte de otros municipios y su consecuente defensa. Yosondúa
tiene jurisdicción sobre varias rancherías que colindan con los
municipios de: Santa Cruz Itundujia, Santa María Yolotepec y Chalcatongo
de Hidalgo. Con todos hubo batallas por la defensa de la tierra. De
acuerdo al presidente municipal en turno, las batallas podían adquirir
un matiz armado o uno legal. Según los testimonios de cualquier forma el
poblado salió siempre victorioso. Sin duda estas luchas por la tierra,
ya legales, ya armadas, tienen un trasfondo histórico que se ubica en el
origen prehispánico de las poblaciones y en una cosmovisión, bastante
compleja, que estas les heredaron acerca de la tierra y su significado
material y divino. La segunda mitad de este corte cronológico esta
plasmada de sucesos relevantes para el prestigio del pueblo. La mayoría
se refieren a logros materiales para el bienestar de los habitantes.
Tenemos así, la construcción del palacio municipal, iniciativa gestada
en 1917, pero que es materializada hasta 1936. En 1940 se reconstruye la
Iglesia que había sido afectada por recurrentes sismos. También se
realizan en las décadas posteriores mejoras materiales en las calles,
agua potable, comercio y educación. Quizá el hecho relevante en las
últimas décadas ha sido la visita del general y ex presidente Lázaro
Cárdenas del Río, en 1970.
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